Frontera de dos paises hermanos.. grande Chavez, jaja
buscando visa para un sueño...
El trámite que se supone sería de un día para otro, terminó teniéndonos instalados en Cúcuta por una semana. Cúcuta es la ciudad/pueblo fronteriza con Venezuela, desde donde se cruza al consulado ya que no se entregan visas dentro del territorio colombiano. Sintiéndonos gringos totales (nos preguntaban si éramos alemanes ¿?) y con Luli full observadas, estuvimos horas y horas sentados en el consulado esperando los resultados. En todo caso la espera no estuvo libre de desafíos: lograr cruzar la puerta era toda una hazaña.. tienen siempre con llave y uno tiene que tocar rogándo por que alguien abra y ahí explicar 'somos los chilenos que estamos esperando la visa', una vez dentro y cuando ya llevas 4 horas sentado la naturaleza empieza a llamar y ahí comienza buscando a Wally -: señora del aseo que anda con las llaves del baño-, luego sales a almorzar y empiezas a rezar altiro para que te abran la puerta al regreso, y en la tarde lejos lo más desmotivante que llega el final del día y no ha pasado nada, la decisión no se toma en el consulado sino en Bogotá y nunca llamaban por teléfono, así que con el rabo entre las piernas comenzaba nuestra caminata de vuelta por el puente fronterizo hasta nuestro hotel 3 estrellas en Cúcuta... ya el viernes no queríamos más guerra y cuál sería nuestra conmoción al saber que Luisa y yo estábamos aprobadas pero faltaba Gute... al borde de las lágrimas y rezando rosarios a mil por hora, logramos por fín volver a Bogotá con nuestras visas de voluntarios por un año!!!
El trámite que se supone sería de un día para otro, terminó teniéndonos instalados en Cúcuta por una semana. Cúcuta es la ciudad/pueblo fronteriza con Venezuela, desde donde se cruza al consulado ya que no se entregan visas dentro del territorio colombiano. Sintiéndonos gringos totales (nos preguntaban si éramos alemanes ¿?) y con Luli full observadas, estuvimos horas y horas sentados en el consulado esperando los resultados. En todo caso la espera no estuvo libre de desafíos: lograr cruzar la puerta era toda una hazaña.. tienen siempre con llave y uno tiene que tocar rogándo por que alguien abra y ahí explicar 'somos los chilenos que estamos esperando la visa', una vez dentro y cuando ya llevas 4 horas sentado la naturaleza empieza a llamar y ahí comienza buscando a Wally -: señora del aseo que anda con las llaves del baño-, luego sales a almorzar y empiezas a rezar altiro para que te abran la puerta al regreso, y en la tarde lejos lo más desmotivante que llega el final del día y no ha pasado nada, la decisión no se toma en el consulado sino en Bogotá y nunca llamaban por teléfono, así que con el rabo entre las piernas comenzaba nuestra caminata de vuelta por el puente fronterizo hasta nuestro hotel 3 estrellas en Cúcuta... ya el viernes no queríamos más guerra y cuál sería nuestra conmoción al saber que Luisa y yo estábamos aprobadas pero faltaba Gute... al borde de las lágrimas y rezando rosarios a mil por hora, logramos por fín volver a Bogotá con nuestras visas de voluntarios por un año!!!
Ocean's Eleven
La hora de almuerzo, nuestro minuto libre del día:
aprovechando de comer rico
...Por fin!!!








No hay comentarios.:
Publicar un comentario